Servidores especiales por Mons. Fernando Castro Aguayo

Mons. Fernando Castro Aguayo

Al igual que en el santo hogar de José y María, en todas las familias, se presentan situaciones muy difíciles: problemas por diferencias, tragedias sobrevenidas, problemas de armonía y convivencia a causa de adicciones y vicios; inmadurez y precipitación; egoísmos y comparaciones, envidias, celos y rencillas entre familiares. Ahora las abruma la pandemia del COVID 19.

Es importante el sosiego de la oración, y la petición insistente a Dios. Escucharemos las palabras más repetidas en el Evangelio: ¡No temas!, ¡No tengan miedo! son frases repetidas en boca de Jesucristo.

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En muchas familias hay desconcierto y miedo a causa del COVID 19, y mucha preocupación. Esta enfermedad afecta fundamentalmente a “servidores especiales”: médicos, enfermeras y enfermeros, personal paramédico de apoyo, personal de distribución de alimentos y farmacéuticos, limpiadores, cuidadores, transportistas, efectivos de seguridad, sacerdotes, todos con un denominador común: el servicio. Ante el miedo de la infección han reaccionado con precaución, dando la propia vida. Requieren urgentemente del apoyo y del esfuerzo de todos. “Quédate en casa”, “lávate las manos” y “guarda distanciamiento físico” son frases que cada vez que las practiquemos aportaremos un granito de esperanza, para acabar con esta pandemia que nos azota.

Aquí en Nueva Esparta lloramos la partida de insignes servidores de la salud, de prevención y del personal de seguridad. Esto nos ha afectado a todos, principalmente a las familias que son parte del articulado social.

En la familia aprendemos que la oración y el servicio son las armas vencedoras. Todos necesitamos consuelo, pero al darlo, también lo recibimos. Basta una llamada, una sonrisa, una mirada comprensiva a un amigo o familiar, no es necesario que esté enfermo, pero si lo está, con mucha más razón. Si lo hacemos por nuestra Madre la Virgen del Valle, Ella nos hará cauce de su consolación, de su ternura, de su bondad.

A los “servidores especiales” vaya una palabra de bendición, de aliento y de agradecimiento.

Fernando Castro Aguayo

fcastroa@gmail.com

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