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Piñera envía proyecto al congreso para aumentar el salario mínimo en Chile

noviembre 6, 2019

El presidente chileno Sebastián Piñera enviará el miércoles al Congreso un proyecto para aumentar 16% el salario mínimo mientras cientos de automóviles se desplazan en caravana en demanda de que reduzcan los peajes, una de las muchas demandas sociales que alimentan las protestas que llevan casi tres semanas.

Piñera firmó la iniciativa que garantiza a aquellos que trabajan jornada completa y pertenecen al 90% de los hogares más vulnerables un ingreso mínimo de 350.000 pesos chilenos (unos 468 dólares), que será proporcionado en forma de un subsidio estatal.

“Estamos respondiendo con hechos y no solamente con buenas intenciones a lo que la gente ha demandado con tanta fuerza”, dijo Piñera al anunciar el miércoles el envío del proyecto. El salario mínimo actual se ubica en unos 402 dólares.

La medida beneficiaría a unas 540.000 personas, afirmó el mandatario, y la mayoría de estas ayudas estarán destinadas a pequeñas y medianas empresas. “Este es un beneficio que va a llegar al bolsillo y directamente” a los trabajadores chilenos, afirmó. “Con esto estamos dando un nuevo impulso a una agenda social”.

Mientras tanto, muchos de los accesos a Santiago se veían fuertemente congestionados por una nueva protesta.

En medio de un ruido ensordecedor de bocinas y pitidos y portando banderas chilenas cientos de automóviles y camiones se desplazaban por las autopistas de Santiago, generando grandes congestiones de tránsito, en reclamo de que se reduzcan en un 80% los peajes, se aplique una tarifa plana que no dependa de las horas de más tráfico y se condonen las deudas en peajes que tienen muchos chilenos.

Andrés Alarcón, uno de los dirigentes de la protesta de camioneros, dijo que el Ministerio de Obras Públicas les afirmó que tendrán que pagar el dinero que adeudan por pagos de peajes.

Mi motivación para protestar “es la injusticia… son muchas cosas, las pensiones, la autopista, la luz, el agua”, afirmó a la televisión local TVN uno de los manifestantes. “El tema del TAG (peaje) es algo que nos afecta a todos directamente”, agregó.

En medio de la congestión vehicular el ministro de Hacienda Ignacio Briones, que se dirigía al Congreso en el vecino puerto de Valparaíso, se bajó de su automóvil y conversó con los manifestantes.

Una veintena de camioneros se interrumpían a viva voz y pedían la anulación de sus partes por deudas de peajes.

Calmadamente Briones les explicó que “tenemos una cantidad de demandas sociales enormes, ustedes están conscientes de eso y hay gente que lo está pasando muy, muy mal en todos los sectores”.

Agregó que “no cuesta nada soltarse las trenzas (desatarse) y pensar que lo podemos hacer todo al tiro (rápido)… pero igual que en su casa, si uno se gasta los ahorros, ¿después cómo va a hacer?”.

En el interior del país se sucedían varias protestas, muchas de las cuales fueron dispersadas violentamente por la policía.

El fiscal Manuel Guerra informó que 14 policías serán investigados por supuestas torturas a dos personas. Explicó que se investigaron imágenes de televisión que mostraban las agresiones, que dejaron a un manifestante con “trauma ocular grave, fractura nasal, fracturas costales” y que un menor de 16 años “fue brutalmente golpeado de forma reiterada por dos funcionarios de carabineros (policías)”, tras ser detenido por infringir el toque de queda vigente a fines de octubre.

El Colegio Médico alertó el miércoles que han constatado más de 180 personas con heridas oculares severas, especialmente causadas por balines de goma.

La policía dispersó con chorros de agua a centenares de personas que protestaron en una de las zonas más adineradas de la capital.

Aunque las protestas se suceden a diario a lo largo de todo Chile, durante las mañanas las ciudades luchan por recuperar la normalidad. Este miércoles el metro de Santiago abrió a las 6 de la madrugada y estaban operativas 83 de las 132 estaciones de toda la red, una de las más afectadas por los destrozos desatados por las manifestaciones por mejoras en la salud, educación y pensiones y en demanda del fin de la desigualdad que ha marcado el modelo económico chileno.

Un alza en la tarifa del subterráneo detonó hace 20 días violentos saqueos, incendios y destrucción de la mayoría de las estaciones del metro que dieron paso a multitudinarias protestas en todo el país y obligaron a Piñera a ofrecer un paquete de leves mejoras sociales -que deben ser aprobadas por el Congreso-, cambiar a ocho de sus 24 ministros y proponer rebajas en los millonarios sueldos de los congresistas y un alza en los impuestos de quienes ganan más de 11.000 dólares al mes.

SDW/AP