EEUU libera familias migrantes en la frontera

Abrumadas y poco preparadas, las autoridades de Estados Unidos liberan a familias migrantes en la frontera con México sin cita para comparecer ante tribunales migratorios, y a veces sin ningún tipo de papeles, una medida que ahorra tiempo y confunde a los migrantes.

Estas liberaciones rápidas alivian la presión sobre la patrulla de fronteras y sus abarrotados centros de detención, pero pasan la carga de trabajo al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), la agencia que vela por el cumplimiento de las leyes migratorias en Estados Unidos. Las familias quedan libres con citaciones, cuando reciben algún tipo de documento, aunque solo se fotografía y se toma las huellas dactilares a los padres.

La Patrulla Fronteriza comenzó a aplicar esta inusual práctica la semana pasada en Rio Grande Valley, en Texas, que registró el mayor incremento en el número de familias migrantes y menores no acompañados que cruzan la frontera. La semana pasada, la agencia incluyó en las citaciones de los adultos instrucciones para presentarse en una oficial del ICE en el plazo de 60 días.

Pero algunos no reciben ningún tipo de documento, como docenas de personas en la iglesia católica de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad fronteriza de Mission, Texas, a donde cada noche llegan unos 100 migrantes liberados por las autoridades estadounidenses para dormir en colchonetas repartidas por las aulas de una escuela de primaria cerrada.

Carlos Enrique Linga, de 27 años y que no recibió documento alguno, esperó allí durante más de una semana junto a su hija de 5 años, con la esperanza de reunirse con un amigo en Tennessee. Su esposa se quedó en Guatemala con sus gemelas de 2 años y otro bebé de tres meses.

Linga no está dispuesto a marcharse del albergue hasta que tenga los documentos y pidió ayuda a Catholic Charities de Rio Grande Valley. El guatemalteco espera que ellos puedan ayudarlos con sus papeles para poder trabajar y enviar dinero a su familia, pero en la iglesia les ha dicho que a veces hay errores y, como hay tanta gente, se les olvida.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que supervisa a la patrulla fronteriza, dijo que dejó de emitir citaciones judiciales en algunos casos porque preparar la documentación suele llevar horas. Los migrantes pasan comprobaciones de antecedentes y pruebas de detección del coronavirus.

La agencia no respondió a preguntas sobre cuántos migrantes han quedado libres en estas circunstancias.

La hermana Norma Pimentel, directora ejecutiva de Catholic Charities, conoce a entre 10 y 15 familias que fueron liberadas sin estos papeles desde la semana pasada, un problema que ya se había dado antes en épocas de gran afluencia de migrantes.

“Es un problema, es una situación que debemos resolver para asegurarnos de hacer un seguimiento”, dijo.

Los migrantes recibirán los avisos para comparecer ante el tribunal en los controles a 60 días con el ICE, señaló un funcionario estadounidense con conocimiento directo de los planes, que habló bajo condición de anonimato porque éstos todavía no son públicos. No está claro cómo de extendida está esta práctica, pero es muy habitual en el valle del río Bravo, la zona más transitada para cruzar la frontera de forma ilegal.

Preparar un aviso de comparecencia ante un tribunal puede llevar entre una hora y 90 minutos, dijo Chris Cabrera, vocero del Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza, un sindicato que representa a sus agentes. El portavoz celebró el cambio.

“Sinceramente, desde mi punto de vista, creo que esto es bueno porque supone menos papeleo para nuestros chicos”, afirmó Cabrera, que trabaja en el valle del río Bravo.

Un repunte en el número de personas que cruzan la frontera, especialmente menores que viajan solos y familias, ha llenado las instalaciones federales. Estados Unidos ha estado liberando a familias con hijos menores de 6 años y expulsando a otras con hijos mayores en base a un decreto relacionado con la pandemia que les niega la oportunidad de solicitar asilo.

Los abogados de inmigración tuvieron reacciones encontradas ante las liberaciones sin cita judicial o documentación alguna, especialmente con el requisito de presentarse ante el ICE. Aconsejan a los migrantes que soliciten asilo por una vía distinta, una que sea solo para gente que ya está en el país. Con esa opción, visitan a un funcionario del Servicio de Ciudadanía e Inmigración en un ambiente menos conflictivo, y si se les niega el asilo pueden apelar a un juez de inmigración, apuntan.

“Es un tono totalmente diferente”, señaló Charlene D’Cruz, directora del programa de ayuda legal Projecto Corazón de Lawyers for Good Government. Y si fracasan, tienen una segunda oportunidad ante un juez, dijo.

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En un primer momento, cuando comenzaron a liberar a familias sin citación judicial hace dos semanas, las autoridades estadounidenses no requerían siquiera presentarse ante el ICE. Pero esa política ha cambiado. D’Cruz afirmó que el ICE podría emitir un aviso para comparecer ante el juez, expulsar a gente del país o no hacer nada.

“Hay muchas opciones distintas y no sé qué va a ocurrir”, señaló.

Los tribunales migratorios, que acumulan 1,3 millones de casos, están poco preparados para un gran incremento de solicitudes de asilo.

AP

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