El salario mínimo oficial dejó hace mucho de ser referencia en el país

El análisis de PGA Group muestra que las empresas usan un sistema multimoneda para pagar los salarios, y que este año 60 % del pago se hace en bolívares y 40 % en divisas. Para el año que viene prevén que esta proporción se invierta, y que quede 60 % en divisas y 40 % en bolívares.
El salario mínimo oficial dejó hace mucho de ser referencia en el país. El indicador quedó rezagado y sigue siendo una deuda pendiente de las autoridades con el sector público y pensionados, que ganan al mes 7.000.000 de bolívares ($0,58). Todo lo contrario de lo que ha ocurrido en el sector privado, donde a pesar de la contracción económica, la dolarización y la relajación de controles han brindado cierto oxígeno a las empresas.

Datos de PGA Group revelan que este año el salario mínimo en el sector privado se ubica en 100 dólares y prevén que para 2022 el mínimo se mueva a los 150 dólares. A juicio del director general de la firma, Iván Acosta, el salario mínimo “está en manos de los privados”, por cómo se maneja actualmente la economía, donde este sector gana peso, tras la caída de los ingresos del Estado por la vía de la producción petrolera.

La reducción de los subsidios y de los controles ha hecho que el Estado ceda en su rol de manejarlo todo, y poco a poco el sector privado ha ido recuperándose en algunas áreas. Sin embargo, las empresas manifiestan que siguen enfrentando diversas dificultades para operar, como la escasez de los combustibles o el excesivo pago de impuestos. Una encuesta de la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (Venamcham), publicada este 23 de septiembre en el evento “Cómo presupuestar 2022”, reveló que las empresas dedican 6 % de sus ingresos solo para el pago de impuestos.

El análisis de PGA Group muestra que las empresas usan un sistema multimoneda para el pago de los salarios, donde para este año 60 % del pago se hace en bolívares y 40 % en divisas. Para el año que viene prevén que esta proporción se invierta, y que quede 60 % en divisas y 40 % en bolívares. El especialista Iván Acosta indicó también que las bonificaciones o ayudas complementarias que dan las compañías ya no son eventuales, sino que se han convertido en una política permanente, que genera más certidumbre a los trabajadores.

Acosta añadió que la moneda preferida del sector privado para el pago de salarios es el dólar, pero advirtió tener ojo con el petro, porque este podría ser usado, como reglamento, para el pago de pasivos laborales. PGA Group asegura que la desaceleración de la inflación ha hecho que el ingreso en términos reales se haya recuperado 179 % este año, a diferencia de 2018, cuando cayó 61 % o 2020 (-87 %).

Cada vez más empresas están aplicando estrategias mensuales, que muestran un nivel de compromiso permanente, las ayudas ya no son eventuales”, dijo Iván Acosta de PGA Group. El especialista advirtió que el último subsidio que va a desaparecer es el del salario y que, por ejemplo, un profesional especializado estiman que ganen $706 el año que viene.

Cómo se mueve la economía

El economista Asdrúbal Oliveros socio director de Ecoanalítica resumió, durante el evento de Venamcham, que la economía venezolana sufrirá una menor contracción este año, con la diferencia de que algunos sectores se recuperan. La firma estima que el Producto Interno Bruto caiga 5,1 % este año y se recupere 5,4 % en 2022.

La dolarización sigue siendo irreversible, algo que contribuye a una más baja inflación. El aumento de precios de bienes y servicios sigue siendo alto, pero a tasas más moderadas que las que experimentó la nación entre 2018 y 2019. Este año la inflación podría cerrar en 1060 %, mientras que para 2022 Ecoanalítica estima que se ubique en 263 %.

El especialista también dijo que prevén una recuperación del poder adquisitivo en algunos segmentos de la población, pero que se mantiene un sistema de desigualdad múltiple.

“Si bien Venezuela tiene una inflación alta, difícilmente veremos las cifras de 2018 y 2019. Podemos ir a un escenario de inflación alta y persistente, que la nación ha mantenido desde hace mucho tiempo”, advirtió. La sobrevaluación de la moneda también se mantiene, algo que, explicó, se convierte en un subsidio a los precios de bienes importados y, además, termina generando presión al alza en los precios de la economía.

Las remesas seguirán siendo un elemento importante en la economía y subirán de forma significativa. El economista indicó que para 2025 llegarán a representar 12 % del PIB y serán un factor relevante en el consumo. El tamaño de la economía negra, sobre todo por salida de capitales, alcanzará este año los 8000 millones de dólares.

El especialista señaló que entre los riesgos para las empresas están: la ausencia de competitividad, tener una capacidad instalada enorme para una economía enana, por lo que recomendó pensar en esto; descarta que se den expropiaciones o que las autoridades retomen los controles de precios. Oliveros también recomendó a los negocios no dejar de expresar los precios en bolívares, pues con la entrada de la nueva expresión monetaria, el Gobierno vigilará que los precios estén reflejados como dicta el Banco Central.

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 “El reto más importante para el sector privado es el cambio de paradigma, es pasar de una gestión en bolívares a una gestión financiera multimoneda, donde la dinámica en divisas tiene un rol relevante”, afirmó Oliveros, socio director de Ecoanalítica. También apuntó que lo más importante es el cambio de modelo del gobierno, pues el actual le da algo más de certidumbre al sector privado.

Con información de Crónica I

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